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¿Merece la pena reparar o cambiar tejado?

Por lo general, son muchos los aspectos y factores que habría que tener en cuenta a la hora de afrontar una complicada disyuntiva, la de saber si es mejor reparar el tejado dañado o cambiarlo a fondo. Para empezar, cada caso concreto requerirá a buen seguro un diagnóstico distinto, por lo que habría que analizar bien la situación. En este tipo de escenarios, tal vez lo mejor sea ponerse en manos de profesionales expertos en la materia, de expertos del universo de los tejados y de la albañilería, de aparejadores, de técnicos y de operarios con conocimiento.

Sólo el personal cualificado sabrá darnos un asesoramiento de calidad y orientar la decisión que debemos llevar a cabo. Por otro lado, tendremos que saber muy bien las características de la que goza el tejado o la cubierta que va a ser intervenida; ver cómo está construida, en qué clima se ubica, que tareas de mantenimiento va a tener o qué clase de tejas y aislamientos le convienen son algunos de los factores que habrá que tener muy presentes.

Como no podía ser de otra manera, el factor monetario será sin duda uno de los puntos básicos a valorar a la hora de afrontar la decisión decisiva; pedir presupuestos e informarse siempre será algo positivo. Resulta obvio que completar un cambio parcial del tejado o una reparación puntual será más barato que enfrentarse a un cambio total de la instalación. No obstante, las faenas que vayan a llevarse a cabo en el tejado deberán examinarse muy bien, ya que hay ocasiones en las que puede resultar más económico a largo plazo cambiar todo el tejado que ir afrontando pequeñas tareas de reparación por culpa de un conjunto de fallos en cadena que nunca cesan.

Lo que tenemos que tener del todo claro, y de lo que no podemos huir, es que el tejado acabará deteriorándose con el paso de los lustros sí o sí. Por tanto, tarde o temprano tendremos que decidir si es mejor aferrarse a las rehabilitaciones o si, por el contrario, ha llegado la hora de sustituir todo el tejado. En el caso de que la vivienda afectada por anomalías en el tejado tenga además problemas para garantizar el aislamiento térmico, el aislamiento acústico, la impermeabilización frente a las humedades y las lluvias o la protección frente a la amenaza del fuego, quizá lo mejor sería cambiar todo el tejado y aprovechar la oportunidad para colocar aislantes de calidad.

Y es que hay errores que no pueden subsanarse con una simple rehabilitación, que no pueden irse corrigiendo siquiera por medio de las faenas de mantenimiento y adecentamiento, sino que precisan de una intervención integral y de unos trabajos completos y a fondo. Lo primero de todo será ver si el tejado sufre problemas generales o si, por el contrario, tan sólo hay algunas tejas quebradas, rotas, amontonadas, movidas o dañadas. Si se trata de contratiempos puntuales no hay duda de que la mejor opción será decantarse por tareas de rehabilitación; en poco tiempo, la vivienda volverá a lucir un buen aspecto en su tejado y no padecerá los problemas de filtraciones de agua.

Si las humedades, las goteras, las filtraciones y los problemas derivados de la lluvia o la nieve se deben a anomalías estructurales, a deficiencias en la construcción general del tejado, a defectos de los materiales aislantes, a problemas con la pendiente de la cubierta, a penetración de humedades, a generación de humedades por condensación o a cualquier otro fallo, no hay duda de que el cambio de tejado será una alternativa a poner en primer lugar.

Elementos estructurales de madera, materiales de aislamiento y la mayoría de las tejas pueden ir perdiendo prestaciones con el paso de los años, por lo que la vivienda entrará en una era de alerta; resulta por tanto obvio que el cambio de tejado pasa a ser la única salida cuando han pasado varios lustros con el mismo tejado colocado. Como todo en la vida, el desgaste acaba pasando mella, y no solucionaremos nada proponiendo soluciones a medias tintas ni mirando para otro lado.

No podemos dejar pasar por alto el hecho de que el agua y las humedades son la principal amenaza para el buen estado del tejado de una casa. Muy distintas anomalías pueden ir creciendo a partir de este problema, por lo que sería conveniente atajarlo de raíz y no ir poniendo parches inefectivos cada poco espacio de tiempo.

De todos modos, como decíamos anteriormente, la mirada de los profesionales será la mejor guía a seguir para responder la pregunta de si merece más la pena cambiar el tejado o si es más conveniente repararlo y rehabilitarlo. Cada usuario será quien tenga que llevar a cabo un ejercicio de responsabilidad para no meter la pata y decantarse por lo que más le conviene a su vivienda.

¿Colocar Onduline bajo teja? ¿Por qué?

Aunque el uso del Onduline ha ido menguando en los últimos años, está más que claro que se trata de un mecanismo idónea para ser colocado debajo de las tejas. Su montaje es muy sencillo y fácil; incluso el Onduline podrá retirarse en el caso de que se necesiten nuevas reparaciones o los anclajes de parabólicas, antenas o instalaciones complementarias en el tejado.

El Onduline ofrece a sus usuarios una alta fiabilidad, ya que no suele fallar. Aunque el Onduline no aporte a la vivienda un aislamiento térmico de mucha categoría, sí que es un aliado idóneo a la hora de impermeabilizar un tejado inclinado o una cubierta con pendiente.

Y es que colocar Onduline bajo las tejas será muy recomendable, porque, además de instalarse con comodidad y rapidez, dará una respuesta efectiva frente a la acción de las humedades, de las goteras y de las filtraciones. Con este sistema se garantiza la estanqueidad en las rehabilitaciones de los tejados.

El Onduline favorece la colocación de las tejas, bien sea con morteros, con espuma o con procedimientos de fijación mecánica. Se puede poner sobre muy diferentes tipos de cubiertas inclinadas, ya sean madera, hormigón, forjado cerámico u cualquier otra.  También pueden ponerse sobre muy distintos tipos de elementos de cubrición, como, por citar algunos, la lizarra, la losa, el hormigón, las tejas cerámicas, las tejas plásticas, etc.

También el sistema Onduline se encarga de respetar el medio ambiente y de aportar su granito de arena al favorecimiento de una mejor sostenibilidad. Su uso en los tejados hace que se origine un circuito de doble ventilación, capaz de impedir que se creen humedades por condensación, gracias a su formato ondulado. Tenemos que tener muy claro que hay muchos modelos (BT-200, BT-50, BT-150 Plus, etc.), lo que aumenta el abanico de opciones para el usuario de Onduline.

¿Cómo se hace la rehabilitación de un tejado?

Para llevar a cabo la rehabilitación de un tejado, lo primero es tener claras las características de éste. Habrá que tener en cuenta muchos factores, como la inclinación de la cubierta, el ahorro energético que la intervención puede dar a la casa, el tipo de teja al que no enfrentamos, la clase de impermeabilización que tenemos pensada, el tiempo que vamos a emplear en la obra, etc.

Para saber cómo se hace la rehabilitación de un tejado con todas las garantías, no estará de más recibir asesoramiento técnico por parte de los profesionales del sector, ya sean albañiles, aparejadores, arquitectos u otros especialistas en la materia. También habrá que ver el rol que el habitante de la vivienda va a desempeñar, es decir, si él mismo va a acometer las faenas, si va a encomendar a los expertos el cien por cien de los trabajo o si van a compaginar las etapas de remodelación.

En cualquier caso, habrá que tener muy claro que se debe conservar y respetar la estructura original del edificio; bajo ningún concepto se deberá improvisar en el tejado, porque ello será poco estético e incluso peligroso para los inquilinos de la casa. También será la oportunidad de aprovechar las piezas de acabado de la cubierta original, ya que se trata de una rehabilitación, y no de un cambio total.

Respetar la estética tradicional será una de las premisas, pues a la postre nos alegraremos de no haber alterado el aspecto de la casa. Revisar muy bien las tejas que se encuentren dañadas, quebradas, amontonadas o movidas será primordial para conocer la envergadura de la intervención. También deberá prestarse mucha atención a la potencialidad de la vivienda en lo que ahorro energético se refiere, ya que se puede aprovechar la rehabilitación para colocar un aislamiento acorde con las características de la casa.

Para qué sirve impermeabilizar una cubierta

El proceso de impermeabilización de una cubierta sirve para evitar que el agua de las lluvias o de las nevadas pueda hacer de las suyas. Bastará con aplicar un soporte de fibra de vidrio, sumado a una lámina de fibra de poliéster con auto protección, para tratar de impermeabilizar de una manera adecuada la cubierta. Son las placas asfálticas las que garantizan que la superficie impermeable no padezca problemas ni contratiempos, sobre todo en cubiertas con pendiente.

Y es que, como resulta más que evidente, las terrazas, los tejados y las azoteas se convierten en zonas muy vulnerables cuando llegan los chaparrones, las nevadas, las heladas, las humedades y las bajas temperaturas; por eso, velar por una correcta impermeabilización es esencial para evitar filtraciones de agua, grietas y demás roturas. No obstante, al mismo hay que asegurarse de que la estructura pueda respirar, gracias a instalaciones transpirables y a sistemas de ventilación bajo tela.

Podemos decantarnos por una de las dos membranas impermeabilizantes con membrana. Las transpirables suelen instalarse sobre buhardillas habitables, de modo que impidan que la humedad se cuele en el interior y que permitan que el vapor de agua del interior pueda salir. Las no transpirables son ideales para las casas que tienen un espacio libre entro los cuartos de la planta más alta y la propia vivienda.

No hay que obviar que hay muchos materiales y métodos (láminas, placas, revestimientos, tejas asfálticas, membranas, etc.) para acabar impermeabilizando la cubierta. Y es que este procedimiento sirve para cuidar la casa, para evitar tener que afrontar gastos en el futuro y para mantener en un estado óptimo los techos del interior de la casa. Si está pensando en que tal vez las cubiertas de su casa deberían pasar a ser impermeables, consulte siempre a especialistas como los de reparacion de tejados Madrid, ya que estos profesionales cualificados le darán la mejor respuesta y el servicio más preciso y certero.

¿Qué tipos de teja existen?

Por lo general, estamos habituados a hablar de tejas en términos genéricos, sin pararnos a pensar en los diferentes tipos y modelos que podemos encontrar en el mercado. A la hora de colocarlas en las viviendas y edificios, lo más importante será saber qué clase de tejado es el que mejor se adapta. No obstante, la elección puede llevarse a cabo entre muy distintas opciones. En función de la forma, encontraríamos estas tejas:

La teja árabe, conocida también como lomudo o alomada, se usa en tejados inclinados para favorecer que la lluvia resbale mejor. Suelen tener unos cuarenta y cinco centímetros de largo, entre veintiuno y dieciséis centímetros de ancho, un peso aproximado de dos kilogramos y una forma troncocónica. Su material es el barro cocido. La teja romana se utiliza en cubiertas de tejados inclinados, de ahí que aparezca en edificios muy concretos. Tiene una apariencia rectangular y su pieza canal es aplanada, con los bordes de los lados levantados y con la cobija curvada. Están fabricadas tanto de alfarería como de piedra. La teja mixta o teja belga, con canal y cobija en un misma pieza, y la teja plana, con resaltes y acanaladuras para su ensamblaje, cierran esta clasificación de cuatro tejas por la forma; no obstante hay muchas más tipos  especiales y libres que no pueden clasificarse.

Según el material de elaboración, podríamos encontrar tejas de cemento, plásticas, de alfarería, de asfalto, de arcilla, de madera, de pizarra, de metal, de vidrio, fotovoltaicas, etc. Consulte siempre a un especialista como los de reparacion de tejados Madrid Antonio para que le oriente en la instalación del tejado que más se adapte a su vivienda. Si nos ceñimos a las clases de tejas según el estilo, podemos citar las coloniales (muy clásicas y elegantes), las de Portugal (tradicionales y añejas), las francesas (muy polivalentes y amoldables a distintos lugares) y las de Normanda (funcionales y prácticas, idóneas para modernas construcciones).

Impermeabiliza tu tejado con lámina asfáltica de aluminio

La tela asfáltica de aluminio puede ser una aliada magnífica de las viviendas a la hora de impermeabilizar los tejados y los techos. Es su fieltro saturado con asfalto el que lo dota de sus capacidades aislantes; además cuenta con el revestimiento de otra capa aún más resistente, compuesta por fibras minerales, fibras de vidrio, asbesto, más asfalto y otro estabilizador orgánico.

Para poder proteger la vivienda de la acción de los rayos del sol y del calor, la lámina asfáltica aprovecha todas las virtudes del aluminio. Estas telas son ideales para ser colocadas en tejados de casas alejadas de núcleos urbanos, donde el sol da de manera directa durante muchas horas.

Estas láminas asfálticas vienen enrolladas en grosores de entre tres y cuatro milímetros, con una capa superior de aluminio muy fina. Los gránulos minerales con los que cuenta además propician que no sufra si queda a la intemperie. A la hora de instalar en un tejado láminas asfálticas de aluminio, es recomendable limpiar previamente de una manera exhaustiva toda la superficie donde se va a esparcir la tela. A posteriori, tendremos que aplicar una pintura bituminosa que sea capaz de soldar la lámina.

Consulte siempre a un especialista, como los que trabajan en la  reparacion de tejados Madrid; siempre serán los expertos y los técnicos especializados en este sector los que puedan instalar sin problema las impermeables láminas asfálticas de aluminio. Además, los profesionales cualificados podrán orientarle acerca de las características de estas telas, así como de su colocación en todo tipo de tejados.

Las láminas asfálticas de aluminio sirven además para proteger los tejados de la acción de las lluvias, de las humedades y de las filtraciones derivadas del hielo, la nieve o la escarcha de la noche. Es por ello por lo que cada vez más personas confían en la capacidad protectora de este impermeabilizante.

¿Cuánto hace que no revisas el tejado y los canalones?

Es muy importante que cada persona se haga esta misma pregunta del título, porque de ella depende que nos ahorremos muchos problemas a medio o largo plazo. Y es que, como no podía ser de otra forma, lo conveniente será que revisemos el tejado, las canales y toda la instalación del techo de la vivienda con la máxima regularidad posible; la desidia o el abandono puede ser motivo de contratiempos venideros.

Llevar a cabo un examen periódico del tejado resulta esencial; hay que revisar y analizar el estado en el que se encuentra el tejado al menos una vez al año, mejor si es antes de que lleguen los meses de noviembre y diciembre. Tendremos que prestar mucha atención a las piezas que se hayan deteriorado, movido o roto; reemplazar las tejas en mal estado es fundamental. Consulte siempre a especialistas como los de reparacion de tejados Madrid, ellos sabrán ayudarle a conservar su instalación.