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Para qué sirve impermeabilizar una cubierta

El proceso de impermeabilización de una cubierta sirve para evitar que el agua de las lluvias o de las nevadas pueda hacer de las suyas. Bastará con aplicar un soporte de fibra de vidrio, sumado a una lámina de fibra de poliéster con auto protección, para tratar de impermeabilizar de una manera adecuada la cubierta. Son las placas asfálticas las que garantizan que la superficie impermeable no padezca problemas ni contratiempos, sobre todo en cubiertas con pendiente.

Y es que, como resulta más que evidente, las terrazas, los tejados y las azoteas se convierten en zonas muy vulnerables cuando llegan los chaparrones, las nevadas, las heladas, las humedades y las bajas temperaturas; por eso, velar por una correcta impermeabilización es esencial para evitar filtraciones de agua, grietas y demás roturas. No obstante, al mismo hay que asegurarse de que la estructura pueda respirar, gracias a instalaciones transpirables y a sistemas de ventilación bajo tela.

Podemos decantarnos por una de las dos membranas impermeabilizantes con membrana. Las transpirables suelen instalarse sobre buhardillas habitables, de modo que impidan que la humedad se cuele en el interior y que permitan que el vapor de agua del interior pueda salir. Las no transpirables son ideales para las casas que tienen un espacio libre entro los cuartos de la planta más alta y la propia vivienda.

No hay que obviar que hay muchos materiales y métodos (láminas, placas, revestimientos, tejas asfálticas, membranas, etc.) para acabar impermeabilizando la cubierta. Y es que este procedimiento sirve para cuidar la casa, para evitar tener que afrontar gastos en el futuro y para mantener en un estado óptimo los techos del interior de la casa. Si está pensando en que tal vez las cubiertas de su casa deberían pasar a ser impermeables, consulte siempre a especialistas como los de reparacion de tejados Madrid, ya que estos profesionales cualificados le darán la mejor respuesta y el servicio más preciso y certero.

¿Qué tipos de teja existen?

Por lo general, estamos habituados a hablar de tejas en términos genéricos, sin pararnos a pensar en los diferentes tipos y modelos que podemos encontrar en el mercado. A la hora de colocarlas en las viviendas y edificios, lo más importante será saber qué clase de tejado es el que mejor se adapta. No obstante, la elección puede llevarse a cabo entre muy distintas opciones. En función de la forma, encontraríamos estas tejas:

La teja árabe, conocida también como lomudo o alomada, se usa en tejados inclinados para favorecer que la lluvia resbale mejor. Suelen tener unos cuarenta y cinco centímetros de largo, entre veintiuno y dieciséis centímetros de ancho, un peso aproximado de dos kilogramos y una forma troncocónica. Su material es el barro cocido. La teja romana se utiliza en cubiertas de tejados inclinados, de ahí que aparezca en edificios muy concretos. Tiene una apariencia rectangular y su pieza canal es aplanada, con los bordes de los lados levantados y con la cobija curvada. Están fabricadas tanto de alfarería como de piedra. La teja mixta o teja belga, con canal y cobija en un misma pieza, y la teja plana, con resaltes y acanaladuras para su ensamblaje, cierran esta clasificación de cuatro tejas por la forma; no obstante hay muchas más tipos  especiales y libres que no pueden clasificarse.

Según el material de elaboración, podríamos encontrar tejas de cemento, plásticas, de alfarería, de asfalto, de arcilla, de madera, de pizarra, de metal, de vidrio, fotovoltaicas, etc. Consulte siempre a un especialista como los de reparacion de tejados Madrid Antonio para que le oriente en la instalación del tejado que más se adapte a su vivienda. Si nos ceñimos a las clases de tejas según el estilo, podemos citar las coloniales (muy clásicas y elegantes), las de Portugal (tradicionales y añejas), las francesas (muy polivalentes y amoldables a distintos lugares) y las de Normanda (funcionales y prácticas, idóneas para modernas construcciones).

Impermeabiliza tu tejado con lámina asfáltica de aluminio

La tela asfáltica de aluminio puede ser una aliada magnífica de las viviendas a la hora de impermeabilizar los tejados y los techos. Es su fieltro saturado con asfalto el que lo dota de sus capacidades aislantes; además cuenta con el revestimiento de otra capa aún más resistente, compuesta por fibras minerales, fibras de vidrio, asbesto, más asfalto y otro estabilizador orgánico.

Para poder proteger la vivienda de la acción de los rayos del sol y del calor, la lámina asfáltica aprovecha todas las virtudes del aluminio. Estas telas son ideales para ser colocadas en tejados de casas alejadas de núcleos urbanos, donde el sol da de manera directa durante muchas horas.

Estas láminas asfálticas vienen enrolladas en grosores de entre tres y cuatro milímetros, con una capa superior de aluminio muy fina. Los gránulos minerales con los que cuenta además propician que no sufra si queda a la intemperie. A la hora de instalar en un tejado láminas asfálticas de aluminio, es recomendable limpiar previamente de una manera exhaustiva toda la superficie donde se va a esparcir la tela. A posteriori, tendremos que aplicar una pintura bituminosa que sea capaz de soldar la lámina.

Consulte siempre a un especialista, como los que trabajan en la  reparacion de tejados Madrid; siempre serán los expertos y los técnicos especializados en este sector los que puedan instalar sin problema las impermeables láminas asfálticas de aluminio. Además, los profesionales cualificados podrán orientarle acerca de las características de estas telas, así como de su colocación en todo tipo de tejados.

Las láminas asfálticas de aluminio sirven además para proteger los tejados de la acción de las lluvias, de las humedades y de las filtraciones derivadas del hielo, la nieve o la escarcha de la noche. Es por ello por lo que cada vez más personas confían en la capacidad protectora de este impermeabilizante.

¿Cuánto hace que no revisas el tejado y los canalones?

Es muy importante que cada persona se haga esta misma pregunta del título, porque de ella depende que nos ahorremos muchos problemas a medio o largo plazo. Y es que, como no podía ser de otra forma, lo conveniente será que revisemos el tejado, las canales y toda la instalación del techo de la vivienda con la máxima regularidad posible; la desidia o el abandono puede ser motivo de contratiempos venideros.

Llevar a cabo un examen periódico del tejado resulta esencial; hay que revisar y analizar el estado en el que se encuentra el tejado al menos una vez al año, mejor si es antes de que lleguen los meses de noviembre y diciembre. Tendremos que prestar mucha atención a las piezas que se hayan deteriorado, movido o roto; reemplazar las tejas en mal estado es fundamental. Consulte siempre a especialistas como los de reparacion de tejados Madrid, ellos sabrán ayudarle a conservar su instalación.

‘Se acerca el invierno’, ayuda a tu tejado a durar más

Cuando la amenaza del invierno se aproxima, lo mejor es ayudar al tejado de nuestra vivienda a mantenerse saludable, de manera que pueda sobrevivir de la mejor manera al paso de los años. Con diciembre llegará la época de bajas temperaturas, de escarcha por las mañanas, de nevadas, de lluvias, de inclemencia meteorológica; es por eso por lo que resulta del todo conveniente ponernos manos a la obra para revisar el tejado. Lo básico para ayudar a nuestro tejado será llevar a cabo un examen periódico, cambiar las tejas que estén rotas, limpiar y lavar el tejado, renovar y cuidar las tejas mediante impermeabilizaciones o productos contra las fisuras, etc.

Los canalones y las tejas apenas presentan problemas durante el buen tiempo, de ahí que en esos meses de clima más agradable sea el momento para inspeccionar el tejado; si no actuamos a tiempo, luego padeceremos las filtraciones de agua, las goteras, las tejas movidas por el peso de la nieve, etc. Llevar a cabo las pertinentes tareas de mantenimiento del tejado es esencial para no lamentarnos a posteriori; si necesita ayuda para proteger la vida de su tejado, consulte siempre a especialistas como los de reparacion de tejados Madrid, ellos sabrán cómo asesorarle y cómo prestarle el servicio más profesional y efectivo.

“Winter is coming”, como se diría en la célebre serie de televisión de HBO ‘Juegos de Tronos’; ojo con la llegada del invierno, porque cuando esto ocurra no podremos afrontar reparaciones ni revisiones en el tejado, porque maniobrar mientras llueve o nieva es imposible. Así, tendremos que evitar antes de diciembre que se formen en nuestro tejado grietas, goteras potenciales, hongos, humedades y filtraciones. Para alargar la vida del tejado, también será vital estar pendientes de que no queden tejas sueltas, ni mal colocadas, ni en riesgo de caer sobre las personas de la calle o del interior de la casa.

Tejados de pizarra o de teja, ¿cuál le conviene a mi casa?

A la hora de intentar equipar una vivienda con los mejores complementos y con los materiales que mejor le vienen, hay que valorar diferentes variables. La ubicación de la casa, el presupuesto que se tenga para gastar, los gustos y preferencias, las características físicas de la vivienda o la calidad que se busca son algunos factores a tener en cuenta en el momento de elegir para un tejado entre la teja y la pizarra.

Conocer muy bien la casa es esencial para decantarse en esta dicotomía. El precio de la pizarra dependerá en función de la geometría de la cubierta y de los demás cambios de nivel que tenga, es decir, de si hay chimenea, bordes, saltos o escalones. La pizarra es ideal para los tejados que cuenten con una pendiente más acentuada; además, si hay más pendiente hará falta un recubrimiento con menos piezas, por lo que el metro cuadrado saldrá mucho más económico.

Por su parte, optar por la teja dependerá un poco del tipo que elijamos; hay muchas clases distintas de teja, cada una con unas características muy marcadas y con unos precios muy distinguidos. Por ejemplo, la teja mixta roja y la teja curva roja pueden salir por en torno a treinta y cinco euros el metro cuadrado. Estas tejas transpiran más que la pizarra, pero precisan de un mantenimiento mayor y de una atención más constante en su cuidado.

La pizarra es más recomendable para zonas donde se producen nevadas, ya que no tienen la tendencia de acumular nieve con la que cuentan las tejas y dan muchos menos problemas. La pizarra se ensucia menos, se conserva mejor y ofrece tal vez menos quebraderos de cabeza. Las tejas de cerámica pueden llegar a acumular más hojas y a albergar manifestaciones de moho o de verdín en las zonas menos soleadas. También hay que tener en cuenta que la pizarra de hoy en día está al alcance de cualquiera, consulte siempre a un especialista de tejados Antonio para cualquier problema que tenga con su tejado..